1 Pedro 5:6-7 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
¿Cuántas veces te han humillado? ¿Cuántas veces te has humillado? ¿Cuántos se aprovecha de ti, por ser humilde?
Alguna vez dijiste: "No me humillo, porque se aprovecharán de mi" o "Soy manso pero no menso"
No te culpo si has usado esas frases, por lo regular eso es lo que pasa. Cuando alguien se humilla, se aprovechan de él.
Pero en el reino de los cielos no funciona así, cuando nos humillamos bajo la poderosa mano de Dios, él nos bendice. "Humillados, pues". Es decir: sometamos todo lo que somos o deseamos ser, hacer o tener, a la voluntad de Dios, debemos reconocer que somos inferiores a Él y dejarle todo el control de nuestra vida.
Por lo regular estamos "humillados bajo el gobierno de este mundo", es decir: nos sometemos a sus reglas y por esa razón, nos afanamos por cumplir o dar gusto a los demás antes que a Dios. Buscamos la satisfacción de otros, antes que la propia satisfacción, por ejemplo:
Vestimos a la moda y con ropa de marca, porque la sociedad así lo exige. Compramos artículos caros porque eso es lo que se exige y acepta el estatus social al que se supone debemos pertenecer. Tenemos que ser adinerados, porque si no; "somos pobres". Debo tener las tallas aceptadas por la sociedad, a costa de bulimia o anorexia. Ya no se habla de salud, sino de estética y apariencia. Debo llegar más lejos que todos, de lo contario seré un don nadie. Debo acumular bienes económicos o títulos académicos para ser "alguien" en la vida. En fin, nos humillamos a tantas exigencias de este mundo, que terminamos frustrados porque son inalcanzables.
En cambio: "humillarse bajo la mano poderosa de Dios" tendrá como resultado la "exaltación" en su tiempo. Y es que la "poderosa mano de Dios" intervino (según el antiguo testamento), en el futuro de su pueblo, así que, debemos creer que la mano de Dios, interviene en nuestro futuro.
Si la mano "poderosa" de Dios interviene en mi futuro, no me queda más que humillarme bajo ese gobierno, esa voluntad y ese futuro que él dispondrá para mí.
Además, "él tiene cuidado de nosotros", no hay nada mejor que: estar bajo el cuidado de Dios. Si él nos cuida, estamos seguros, porque es poderoso y bondadoso.
No puede haber algo mejor que esto: "Echar toda mi ansiedad sobre él y el cuidará de mi," solo debo aceptar que él me gobierne. Me humillo bajo su mano poderosa, hecho mi ansiedad sobre él y solo me queda esforzarme, ser diligente y nunca dejar de creer que todo estará bien, pase lo que pase, digan lo que digan, Él es mi Dios; Jehová de los ejércitos es su nombre, el gran Yo Soy. Amén.
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