No hay duda que la bendición de
Dios es agradable, buena y perfecta.
¿Quieres recibir las bendiciones
de Dios, todos los días de tu vida?
Estoy seguro que la respuesta de
la mayoría fue un “SÍ”.
Ahora te quiero recordar que las
bendiciones de Dios las recibimos todos los días y se renuevan cada mañana. Es
decir: ya eres una persona bendecida.
Sin embargo, estamos tan
acostumbrados a esas bendiciones diarias, que ya no las valoramos y olvidamos
dar gracias por ellas. Vivimos como que no tuviéramos bendiciones.
Pero, también quiero decirte que
hay muchas más bendiciones de Dios que son: "solo para determinadas personas."
😕¿Y cómo es eso? Te preguntarás. Cómo
es que hay bendiciones solo para determinadas personas, acaso Dios hace
acepción de personas. “No”, simplemente Dios es justo y te quiere bendecir cada
día más, solo tienes que escucharlo.
Te daré un ejemplo:
En el primer verso del Salmo 1
encontramos las siguientes palabras:
Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en
camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
En otras palabras, la
bienaventuranza es sinónimo de “bendición”.
Entonces, la persona
bienaventurada es “afortunada y feliz”, “Una persona que goza de la felicidad
plena que es concedida por Dios”.
Ahora te vuelvo hacer la pregunta,
pero usando el término de “bienaventurado”:
¿Quieres ser una persona afortunada
y que goce de la felicidad plena que sólo Dios puede dar?
“Amén”, respondieron muchos, esto
es: “Así sea”.
Entonces volvamos al Salmo uno:
Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en
camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
1. Que no anduvo en consejo de malos
2. Ni estuvo en camino de pecadores
3. Ni en silla de escarnecedores se ha sentado
Expliquemos esto, en otros
términos: “Dios te dará la felicidad plena, serás afortunado” si:
1. No
sigues los malos consejos:
2. No
anda en malas compañías
3. No
te juntas con quienes se burlan de Dios
Cada día reciben una bendición
renovada, pero también te conduces por las calles de un mundo lleno de
perdición y malos consejos.
Los buenos consejos llegan a ti
de forma oportuna, sin embargo, también los hay malos.
Puede ser que: tus amigos,
compañeros de trabajo, tu familia, la televisión, la radio, las redes sociales,
los asesores y a los que vez como líderes, tengan un consejo sano para ti, pero
quiero insistir que también pueden llegar a arte malos consejos.
Si te dejas guiar por Dios, su
Espíritu te dará la capacidad de reconocer el “consejo de los malos”. Alejate
de esos malos consejos, porque te harán perder la bendición de Dios.
Aparte de los malos consejos, están
las malas compañías, las malas juntas, es decir personas con las que te juntas
y solo te motiva a hacer cosas malas, acciones que te llevan a cometer errores.
Ten cuidado, lamentablemente sí
las hay, personas que no te ayudarán en nada, más bien te arrastrarán con ellos
hacia su vida de perdición. Si te juntas con ellos, se esperaría que tú los
conduzcas a buenos caminos, pero lamentablemente las cosas se dan al revés. Tus
malas juntas te pueden dominar, no te arriesgues, aléjate mientras puedas. Luego,
podría ser demasiado tarde, cuando te des cuenta ya habrás pedido la bendición
de Dios.
Debería ser fácil identificar a
las personas que se burlan de Dios, sin embargo, no es tan sencillo. Muchas
personas se burlan de Dios de una manera sutil, no son evidentes, parecen
ovejas, pero en realidad son lobos rapaces. ¡Cuidado! Recuerda que tú eres luz
y debes alumbrar, llevar el amor de Dios a ellos para que se conviertan de sus
malos caminos.
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