Ni Pablo un hombre santo, elegido y llamado por Dios, quiso merecer nuestra adoración, cuando quisieron hacerle sacrificio y tratarlo como a un dios, él mismo lo dijo: «¡Oigan! ¿Por qué hacen esto? Nosotros no somos dioses, somos simples hombres, como ustedes. Por favor, ya no hagan estas tonterías, sino pídanle perdón a Dios. Él es quien hizo el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos. (Hechos 14:15 TLA)
Nuestra religión es monoteísta, es decir adoramos a un solo Dios. ¿Quién es nuestro Dios? esta pregunta es similar a la que Moisés hizo: Moisés dijo a Dios: —Supongamos que yo voy a los hijos de Israel y les digo: "El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros." Si ellos me preguntan: "¿Cuál es su nombre?," ¿qué les responderé? Dios dijo a Moisés: —YO SOY EL QUE SOY. —Y añadió—: Así dirás a los hijos de Israel: "YO SOY me ha enviado a vosotros."
Los Judíos siempre adoraron a un solo Dios, fiel y verdadero, Jehová de los ejércitos, el gran
“Yo soy”. Sin embargo la religión se deterioró tanto, por la maldad del hombre. Encontramos en las Escrituras estas palabras que Dios dijo: "Este pueblo me sirve de palabra y me honra con la boca, pero su corazón está lejos de mí, y el culto que me rinde son cosas inventadas por los hombres y aprendidas de memoria. (Ten cuidado si estás en una religión donde hay muchas enseñanzas de hombre y aprendas de memoria).
Dios dijo: Lo que quiero de ustedes es que me amen, y no que me hagan sacrificios; que me reconozcan como Dios, y no que me ofrezcan holocaustos. La religión se había hecho un conjunto de ritos, y no una adoración de corazón (no dejes que la religión te entretenga con ritos, normas requisitos o cualquier otra cosas que no sea un camino a la adoración, al Dios verdadero).
Cuando Jesús vino a este mundo y se dio cuenta de una de las cosas que la religión había permitido, los amonestó: Jesús entró en el templo y echó de allí a todos los que estaban vendiendo y comprando. Volcó las mesas de los que cambiaban dinero a la gente, y los puestos de los que vendían palomas; y les dijo: –En las Escrituras se dice: 'Mi casa será declarada casa de oración, pero ustedes están haciendo de ella una cueva de ladrones. Se acercaron a Jesús en el templo los ciegos y los cojos, y él los sanó. Pero cuando los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley vieron los milagros que hacía, y oyeron que los niños gritaban en el templo: "¡Hosanna al Hijo del rey David!", se enojaron…
Si estas en una religión y asistes a una iglesia, sigue adelante, pero nunca olvides que la casa del Señor, es casa de oración, no la conviertas en otra cosa. Dentro del templo debes adorar al gran “Yo Soy” y al “Cristo el Hijo del Dios viviente”, porque a los que le reciben, a quienes creen en su nombre, les da potestad de ser hechos hijos de Dios. (No te extrañes si los líderes religiosos se molestan porque adores al único sabio Dios).
Deseamos que el Espíritu Santo nos guíe a practicar una religión pura y sin mancha delante de Dios, recuerden que Jesús dijo: Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les hará recordar todo lo que les he dicho.
En el libro de los hechos encontramos el relato del cumplimiento de esta promesa: Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. De repente, vino del cielo un ruido como el de una violenta ráfaga de viento y llenó toda la casa donde estaban reunidos. Se les aparecieron entonces unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diferentes lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.
La presencia del Espíritu Santo en el corazón de los apóstoles y discípulos, hizo que predicaran el evangelio de Jesucristo, las buenas nuevas de salvación, lo mismo que debe predicarse (hoy), en la religión cristiana y evangélica, no se debe predicar otras cosa que no sea el evangelio de Jesucristo el Hijo de Dios, se es cristiano por Cristo y se es evangélico por el evangelio de Jesucristo.
¿Qué decían los apóstoles cuando predicaban del evangelio, llenos del Espíritu Santo?
…que todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo.
…Pedro les dijo: —Arrepentíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo.
…Por tanto, arrepentíos y convertíos para que sean borrados vuestros pecados; de modo que de la presencia del Señor vengan tiempos de refrigerio
…Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
…Con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia había sobre todos ellos.
La presencia del Espíritu Santo en tu vida te hará dar testimonio de Dios, la religión predica la salvación y la vida eterna. La religión no es para buscar entretenimiento, mandamientos de hombres, costumbres aprendidas de memoria o negocios seculares.
La religión pura e incontaminada delante de Dios y Padre es ésta: visitar a los huérfanos y a las viudas en su aflicción (Misericordia), y guardarse sin mancha del mundo (sin pecado, limpios y puros para Dios).
Amén.
Pastor: Obdulio León
Iglesia La Misión.
Ref. Bíblica: Isaías 29:13 DHH Oseas 6:6 DHH Mateo 21:12-17 DHH Mateo 16:16 Juan 1:12 Hechos 2-5 Santiago 1:27
Nuestra religión es monoteísta, es decir adoramos a un solo Dios. ¿Quién es nuestro Dios? esta pregunta es similar a la que Moisés hizo: Moisés dijo a Dios: —Supongamos que yo voy a los hijos de Israel y les digo: "El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros." Si ellos me preguntan: "¿Cuál es su nombre?," ¿qué les responderé? Dios dijo a Moisés: —YO SOY EL QUE SOY. —Y añadió—: Así dirás a los hijos de Israel: "YO SOY me ha enviado a vosotros."
Los Judíos siempre adoraron a un solo Dios, fiel y verdadero, Jehová de los ejércitos, el gran
“Yo soy”. Sin embargo la religión se deterioró tanto, por la maldad del hombre. Encontramos en las Escrituras estas palabras que Dios dijo: "Este pueblo me sirve de palabra y me honra con la boca, pero su corazón está lejos de mí, y el culto que me rinde son cosas inventadas por los hombres y aprendidas de memoria. (Ten cuidado si estás en una religión donde hay muchas enseñanzas de hombre y aprendas de memoria).
Dios dijo: Lo que quiero de ustedes es que me amen, y no que me hagan sacrificios; que me reconozcan como Dios, y no que me ofrezcan holocaustos. La religión se había hecho un conjunto de ritos, y no una adoración de corazón (no dejes que la religión te entretenga con ritos, normas requisitos o cualquier otra cosas que no sea un camino a la adoración, al Dios verdadero).
Cuando Jesús vino a este mundo y se dio cuenta de una de las cosas que la religión había permitido, los amonestó: Jesús entró en el templo y echó de allí a todos los que estaban vendiendo y comprando. Volcó las mesas de los que cambiaban dinero a la gente, y los puestos de los que vendían palomas; y les dijo: –En las Escrituras se dice: 'Mi casa será declarada casa de oración, pero ustedes están haciendo de ella una cueva de ladrones. Se acercaron a Jesús en el templo los ciegos y los cojos, y él los sanó. Pero cuando los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley vieron los milagros que hacía, y oyeron que los niños gritaban en el templo: "¡Hosanna al Hijo del rey David!", se enojaron…
Si estas en una religión y asistes a una iglesia, sigue adelante, pero nunca olvides que la casa del Señor, es casa de oración, no la conviertas en otra cosa. Dentro del templo debes adorar al gran “Yo Soy” y al “Cristo el Hijo del Dios viviente”, porque a los que le reciben, a quienes creen en su nombre, les da potestad de ser hechos hijos de Dios. (No te extrañes si los líderes religiosos se molestan porque adores al único sabio Dios).
Deseamos que el Espíritu Santo nos guíe a practicar una religión pura y sin mancha delante de Dios, recuerden que Jesús dijo: Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les hará recordar todo lo que les he dicho.
En el libro de los hechos encontramos el relato del cumplimiento de esta promesa: Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. De repente, vino del cielo un ruido como el de una violenta ráfaga de viento y llenó toda la casa donde estaban reunidos. Se les aparecieron entonces unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diferentes lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.
La presencia del Espíritu Santo en el corazón de los apóstoles y discípulos, hizo que predicaran el evangelio de Jesucristo, las buenas nuevas de salvación, lo mismo que debe predicarse (hoy), en la religión cristiana y evangélica, no se debe predicar otras cosa que no sea el evangelio de Jesucristo el Hijo de Dios, se es cristiano por Cristo y se es evangélico por el evangelio de Jesucristo.
¿Qué decían los apóstoles cuando predicaban del evangelio, llenos del Espíritu Santo?
…que todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo.
…Pedro les dijo: —Arrepentíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo.
…Por tanto, arrepentíos y convertíos para que sean borrados vuestros pecados; de modo que de la presencia del Señor vengan tiempos de refrigerio
…Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
…Con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia había sobre todos ellos.
La presencia del Espíritu Santo en tu vida te hará dar testimonio de Dios, la religión predica la salvación y la vida eterna. La religión no es para buscar entretenimiento, mandamientos de hombres, costumbres aprendidas de memoria o negocios seculares.
La religión pura e incontaminada delante de Dios y Padre es ésta: visitar a los huérfanos y a las viudas en su aflicción (Misericordia), y guardarse sin mancha del mundo (sin pecado, limpios y puros para Dios).
Amén.
Pastor: Obdulio León
Iglesia La Misión.
Ref. Bíblica: Isaías 29:13 DHH Oseas 6:6 DHH Mateo 21:12-17 DHH Mateo 16:16 Juan 1:12 Hechos 2-5 Santiago 1:27
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