Ni Pablo un hombre santo, elegido y llamado por Dios, se merece nuestra adoración, él mismo lo dijo: «¡Oigan! ¿Por qué hacen esto? Nosotros no somos dioses, somos simples hombres, como ustedes. Por favor, ya no hagan estas tonterías, sino pídanle perdón a Dios. Él es quien hizo el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos. (Hechos 14:15 TLA)
Seguramente (en la nota anterior), se observó la forma directa, concreta y específica, con la cual Jesús se dirigió a los escribas y fariseos al amonestarlos por su religión (en Matero Capítulo 23).
Creo que necesitamos que esas palabras de Jesús sean repetidas a muchos religiosos o religiones de hoy. Entre todo lo que dijo quiero recordar que: “Jesús les dijo a los fariseos y a los maestros de la Ley: «¡Qué mal les va a ir, hipócritas! Ustedes les cierran la puerta del reino de Dios a los demás. Y ni entran ustedes ni dejan que otros entren. ¡Qué mal les va a ir, hipócritas! Ustedes van por todas partes tratando de ganar un seguidor y, cuando lo consiguen, lo hacen dos veces más merecedor del infierno que ustedes mismos.” (TLA)
Se presentó un experto en la ley y, para poner a prueba a Jesús, le hizo esta pregunta: --Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna? Jesús replicó: --¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo la interpretas tú? Como respuesta el hombre citó: --Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente, y: Ama a tu prójimo como a ti mismo. --Bien contestado --le dijo Jesús--. Haz eso y vivirás. Pero él quería justificarse, así que le preguntó a Jesús: --¿Y quién es mi prójimo? (Cuando el experto ya tenía claro quién era su prójimo, Jesús le vuelve a decir: “ve y haz tu lo mismo”).
Muchos recordamos la historia de Nicodemo, a quien Jesús dijo: “De cierto, de cierto te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios”. Como se puede observar, en la religión nos debieran guiar para “hacer como está escrito” llevar a la práctica una vida santa, como Dios lo ha demandado, nacer de nuevo, ser una nueva persona, hacer la diferencia. Pero si la religión no te ayuda a alcanzar el reino de Dios a través de una vida santa, pueda que solo te este cargando con tantos ritos, tradición, costumbre, requisitos, normas, imposiciones, conjuros, declaraciones, etc.
La religión pura y sin mancha delante de Dios, requiere compasión y vida santa (Santiago 1). La religión te debe enseñar la Palabra únicamente (Biblia), si usan otros libros, manuales, documentos o cualquier literatura que expliquen otras cosas diferentes a las Escrituras, o que te demanden otras prácticas, ten cuidado.
Recuerda que en la religión no solo te deben enseñar las Verdades de la Biblia, sino también a practicarlas, te deben dar ejemplo de una vida piadosa. El Señor dijo: »Mi Padre me ha enviado, y él también habla bien de mí. Lo que pasa es que ustedes nunca lo han oído hablar, ni lo han visto cara a cara. Ustedes no aceptan su mensaje, pues no han creído en mí, que he sido enviado por él. »Ustedes estudian la Biblia con mucho cuidado porque creen que así alcanzarán la vida eterna. Sin embargo, a pesar de que la Biblia habla bien de mí, ustedes no quieren creer en mí para alcanzar la vida eterna.
“Estudia la Biblia, pero ponla en práctica” Cree en Jesucristo, para alcanzar la vida eterna. Solo Jesucristo el Hijo de Dios nos limpia de todo pecado. La religión te debe conducir a Dios a través de Jesucristo y no a otros líderes religiosos o dioses extraños.
En la ciudad de Listra, cuando Pablo y Bernabé, por el poder de Dios, obraron un milagro, esto sucedió:
Al ver lo que Pablo hizo, los allí presentes comenzaron a gritar en el idioma licaonio: «¡Los dioses han tomado forma humana, y han venido a visitarnos!» Y el sacerdote y la gente querían ofrecer sacrificios en honor de Bernabé y de Pablo. Pensaban que Bernabé era el dios Zeus, y que Pablo era el dios Hermes, porque él era el que hablaba. Y como el templo del dios Zeus estaba a la entrada del pueblo, el sacerdote llevó al templo toros y adornos de flores. Cuando Bernabé y Pablo se dieron cuenta de lo que pasaba, rompieron su ropa para mostrar su horror por lo que la gente hacía. Luego se pusieron en medio de todos, y gritaron: «¡Oigan! ¿Por qué hacen esto? Nosotros no somos dioses, somos simples hombres, como ustedes. Por favor, ya no hagan estas tonterías, sino pídanle perdón a Dios. Él es quien hizo el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos.
La religión te debe hacer adorar a Dios el único y verdadero. No permitas que te adoren a ti, o que te conduzca a adorar a otra persona. Si las personas han logrado obrar milagros como lo hizo Pablo y Bernabé, no dejes que la religión te haga cometer “tonterías o vanidades” (como lo dijo Pablo), y que empieces a adorar la creación y no a su creador, que adores a los hombre de Dios y no a su Dios.
Ni Pablo un hombre santo, elegido y llamado por Dios, se merece nuestra adoración, él mismo lo dijo: «¡Oigan! ¿Por qué hacen esto? Nosotros no somos dioses, somos simples hombres, como ustedes. Por favor, ya no hagan estas tonterías, sino pídanle perdón a Dios. Él es quien hizo el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos. (Hechos 14:15 TLA)
Continuará…
Amén.
Pastor: Obdulio León
Iglesia La Misión.
Ref. Bíblica: Mateo 10:25-37 Juan 3 Juan 5:37-40 Hechos 14:8-18
Pastor: Obdulio León
Iglesia La Misión.
Ref. Bíblica: Mateo 10:25-37 Juan 3 Juan 5:37-40 Hechos 14:8-18
Comentarios