Conoces a alguna persona a quien, alguien le ayudó con los cimientos de su casa; otro le construyó las paredes y luego de muchos años él no ha hecho nada por poner el techo, la construcción abandonada y sin terminarse. Seguro dirás que puede ser malagradecido, pues lo han ayudado tanto y él no hace nada por sí mismo. Ocurre en varias áreas de la vida, uno planta, otro riega y aún así no siguen creciendo.
Similar situación ocurre en la vida en Cristo. Quizá recordarás a Apolos, alguien a quien deberíamos imitar en cuanto al crecimiento en la fe.
Apolos, conoció a Juan el Bautista y aceptó el bautismo en agua, confesó sus pecados y se arrepintió de todos ellos. Pues la predicación de Juan era "Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado." Lo que me sorprende es que Apolos, después de haber dado este primer paso hacia el reino de los cielos; dice la Biblia que: “…y siendo ferviente de espíritu, hablaba y enseñaba con exactitud las cosas acerca de Jesús, aunque conocía solamente el bautismo de Juan.”
Esta actitud es digan de imitar. Cuando apenas nos acercamos a Jesús y lo conocemos, debemos hablar de él, predicar el evangelio, contarle a los amigos e invitar a otros a acercarse a Jesucristo. No quedarse callado, tomar valor y siendo fervientes en espíritu hablar y enseñar de nuestro Señor y Salvador Jesús, Cristo el Hijo del Dios viviente.
Apolos aprovechaba cada oportunidad. Un día hablando con valentía en la sinagoga, lo oyeron Priscila y Aquila (personas maduras en la fe), lo tomaron aparte y le expusieron con más exactitud el camino de Dios (recuerda que Apolos solo conocía el bautismo de Juan).
Observa la importancia de ser discipulado, si tú eres maduro en la fe, enseña con exactitud y paciencia a los que recién empiezan, involúcrate en tu iglesia y solicita un espacio para discipular a los nuevos hermanos en la fe. Hay muchos que necesitan saber más y con exactitud el evangelio de Jesucristo el hijo de Dios.
Después que Aplos fue discipulado, “…ayudó mucho a los que, gracias al amor de Dios, habían creído en Jesús. Apolos se enfrentaba a los… que no creían en Jesús, y con las enseñanzas de la Biblia les probaba que Jesús era el Mesías.” No tienes que inventar nada nuevo, solo usa las Escrituras (Biblia), para mostrar al mundo el Amor del Padre mostrado por medio de su Hijo Jesucristo.
Te has dado cuenta, cómo Apolos aprovechó y creció en el evangelio de Jesucristo. Alguien puso los cimientos (en este caso fue Juan el Bautista), otro edificó (Priscila y Aquila, hermanos maduros en la fe), pero Apolos sobreedificó; es decir continuó su crecimiento espiritual.
Ya te hablaron de Cristo Jesús, lo has aceptado, ya te han discipulado por la predicación de la Palabra; ahora te toca sobreedificar. Recuerda que Pablo se lo dijo a los de la iglesia de Corinto: Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo, como perito arquitecto, puse el fundamento y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica.”
No dejes de congregarte, de orar, leer la biblia, servir y cantar alabanzas a Dios, así continuarás sobreedificando tu vida cristiana, sobre el único fundamento que es Jesucristo. Uno planta; otro riega, pero el crecimiento lo da Dios. Sobreedifica en tu vida espiritual, no desmayes, busca ayuda y sigue hablando de Jesús (nosotros podemos ayudarte).
Pastor: Obdulio León (La Misión)
Ref. Hechos 18: 24-28 Mateo 3 1ª.Corintios 3
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