El adulto mayor
Cuando niños, deseamos que ellos nos atiendan y no soportamos su indiferencia.
Cuando Jóvenes deseamos que nos provean y no soportamos sus sermones.
Cuando al fin somos como ellos “adultos”, ellos ya habrán envejecido y serán como cuando nosotros fuimos niños o jóvenes.
Actuarán como niños, deseando que los atendamos, con la diferencia que soportarán nuestra indiferencia.
Querrán ser jóvenes para proveerse de recursos y no molestarnos con sermones.
Ellos siempre estarán ahí para amarnos, recordando sus años de juventud y a aquellos que ya partieron. Si Dios nos bendice con llegar a esos días, nosotros estaremos recordándolos a ellos.
Anda y diles que los amas
Comentarios