La recomendación de mi amigo Lic. Carlos Barrientos me llevo a seguir leyendo los artículos publicados hoy en Prensa Libre. y de esto:
Sigue adelante no te detengas, Dios estará contigo, si así tu lo deseas.
"Disfruta el fruto de tu esfuerzo"
Al leer otro artículo vino a mi mente las palabras de un gran sabio (seguramente muchos la recordarán) "de qué le sirve al hombre trabajar mucho, si no disfruta el fruto de su esfuerzo".
Ciertamente estoy en riesgo de sufrir como otros las consecuencias de los errores de los demás, y vaya si no he sido alguna vez la víctima, pero eso no me va detener y sigo buscando cada día "disfrutar el fruto de mi esfuerzo".
La vida sigue su curso, mi familia necesita seguir viviendo, mis vecinos, mis amigos, mis clientes, mis enemigos, inclusive, necesitan de mí y yo de ellos. Aunque sienta desfallecer y literalmente me quebrante hasta cinco milímetros del suelo, no pienso tocarlo, y si acaso lo toco, tampoco pienso quedarme allí tirado.
Respiro profundamente el aroma de Dios y oxigeno mi corazón para seguir, y como dijo Pablo (Saulo de Tarso), “no pretendo haberlo ya logrado todo, pero una cosa hago, olvidando todo lo que queda atrás, prosigo al blanco perfecto, al supremo llamamiento”.
Si en una de mis carencias se acercan los buitres y roban mis más preciados sueños, harán de ellos, tan solo una copia barata o un sueño modificado, pero nadie tendrá los detalles porque la fórmula es secreta y está escondida en Dios.
Comentarios