Mientras leía en: http://oscardubon.com/, la meditación del día que escribe alguien a quien respeto mucho Lic. Oscar Dubon, la que empieza de esta menera:
10 de Agosto de 2011.
“Respondió Jesús: -¿No tiene el día doce horas? El que anda de día no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él.” San Juan 11:9-10
decidí escribir lo siguiente:
Cuando apenas y oscurece porque va llover, decimos: "esta oscuro".
Necesitamos la fuerte y maravillosa luz del sol para que digamos ¡¡que bonito día¡¡. Me refiero a esto porque ahora pregunto:
quizá un ser amado, un buen amigo, un buen consejero, tu trabajo, tu familia, tus riquezas,... en realidad no sé en quién o en qué estarás pensando que alumbra tu vida, de tal forma que estés viviendo en luz y no en oscuridad.
El problema de confiar en las personas o las cosas para que alumbren nuestra vida, es que las personas se van o nos fallan, y las cosas se acaban, y cuando esto ocurre (que se dá en un corto plazo), volvemos a la oscuridad y quedamos, por ejemplo:
1. decepcionados y lastimados porque nos dejaron de amar
2. indignados porque nos fallaron
3. tristes porque perdimos bienes económicos
4. desconsolados, porque hemos tropezado en la oscuridad
Vemos como nuestra vida pasa de luz a oscuridad, por eso debemos buscar una luz más clara que el sol y permanente por la eternidad para no estar divagando entre la luz y las tinieblas.
Jesucristo dijo: Yo, la Luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas. (Juan 12:46). Ves entonces, si tienes a Jesucristo, tienes la Luz verdadera tan fuerte, suficiente y permanente, que nunca más andarás en oscuridad, y como si esto fuera poco, por tener a Jesucristo te conviertes en la luz del mundo y así ayudas a aquellas personas que andan en oscuridad, las conduces por un camino que las llevará a la Luz verdadera que es Jesucristo.
Recuerda que la Palabra de Dios es la lámpara a tus pies y que alumbra tu camino. (Salmo 119:105)
Tienes la solución para ya no andar en oscuridad, atrévete a permanecer en la luz de la vida para que tu pie no tropiece. Camina conforme a la Sabiduría de Dios, contenida en las Sagradas Escrituras.
10 de Agosto de 2011.
“Respondió Jesús: -¿No tiene el día doce horas? El que anda de día no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él.” San Juan 11:9-10
decidí escribir lo siguiente:
¿Qué tan fuerte debe ser la LUZ, para que sea de DÍA?
Necesitamos la fuerte y maravillosa luz del sol para que digamos ¡¡que bonito día¡¡. Me refiero a esto porque ahora pregunto:
¿Qué alumbra tu vida para no andar en oscuridad?
quizá un ser amado, un buen amigo, un buen consejero, tu trabajo, tu familia, tus riquezas,... en realidad no sé en quién o en qué estarás pensando que alumbra tu vida, de tal forma que estés viviendo en luz y no en oscuridad.
El problema de confiar en las personas o las cosas para que alumbren nuestra vida, es que las personas se van o nos fallan, y las cosas se acaban, y cuando esto ocurre (que se dá en un corto plazo), volvemos a la oscuridad y quedamos, por ejemplo:
1. decepcionados y lastimados porque nos dejaron de amar
2. indignados porque nos fallaron
3. tristes porque perdimos bienes económicos
4. desconsolados, porque hemos tropezado en la oscuridad
Vemos como nuestra vida pasa de luz a oscuridad, por eso debemos buscar una luz más clara que el sol y permanente por la eternidad para no estar divagando entre la luz y las tinieblas.
Jesucristo dijo: Yo, la Luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas. (Juan 12:46). Ves entonces, si tienes a Jesucristo, tienes la Luz verdadera tan fuerte, suficiente y permanente, que nunca más andarás en oscuridad, y como si esto fuera poco, por tener a Jesucristo te conviertes en la luz del mundo y así ayudas a aquellas personas que andan en oscuridad, las conduces por un camino que las llevará a la Luz verdadera que es Jesucristo.
Recuerda que la Palabra de Dios es la lámpara a tus pies y que alumbra tu camino. (Salmo 119:105)
Tienes la solución para ya no andar en oscuridad, atrévete a permanecer en la luz de la vida para que tu pie no tropiece. Camina conforme a la Sabiduría de Dios, contenida en las Sagradas Escrituras.
Sal 139:11 Si pensara esconderme
en la oscuridad,
o que se convirtiera en noche
la luz que me rodea,
la oscuridad no me ocultaría de ti,
y la noche sería tan brillante
como el día.
¡La oscuridad y la luz
son lo mismo para ti!
en la oscuridad,
o que se convirtiera en noche
la luz que me rodea,
la oscuridad no me ocultaría de ti,
y la noche sería tan brillante
como el día.
¡La oscuridad y la luz
son lo mismo para ti!

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